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Una vez más, la excelente primaria dejada al pie de los caballos. Un verano de infarto se avecina para los abnegados colegas de la Atención Primaria, ante el nihilismo, la catatonia y la muy mediocre gestión de la administración. Consigna de la Gerencia de Primaria: Aguantar y rezar al Cristo de la Sangre para que la grave situación no sea un drama. ¡Hasta cuando abusaran de nuestra paciencia!
¿Hasta cuándo tendremos que aguantar? ¿Y por qué los médicos y los pacientes debemos de aguantar? He aquí la piedra filosofal y el santo grial de la gestión sanitaria.! Toma Gestión ¡. ¿Pero en qué Másteres lo han aprendido? Harvard, según las últimas noticias, ha desplazado a Mallorca unos médicos, para copiar y extrapolar a Massachusetts, que es el mejor estado para vivir en Estados Unidos según el último listado del sitio de tendencias Wallet Hub, la nueva ocurrencia de los gestores mallorquines.¿Pero qué hemos hecho para merecer esto? La mayor parte de los médicos y coordinadores de los centros de salud, de las Unidades básicas y del Suap, están que trinan. ¿Se imaginan el estrés de los coordinadores ante la carencia de médicos sustitutos para cubrir los centros y las unidades básicas? ¿Deben los médicos aguantar, año tras año, víctimas de una inadecuada planificación, una situación que les desborda, les sobrecarga al límite, que configura un contexto generador de conflictos éticos y asistenciales? ¿Y lo que es peor deben los pacientes aguantar de manera sumisa, callada una situación que pone en riesgo su salud? Cuidado con ellos.
¿Lograra la gerencia parar el motín, que se está incubando y el conflicto que se avecina? La desmotivación, la impotencia, el hartazgo y la indignación del personal médico se va acrecentando, la sensación de que el trabajo no se está haciendo bien es diaria, cuestionándose el propio médico si esta es la especialidad para la que uno se preparó. Este verano va a acelerar el desgaste profesional y la fuga de médicos de Primaria. Ya no aguantan más. Se confirma el que ?cualquier situación por mala que sea es susceptible de empeorar?. La realidad sanitaria de la CAIB no puede soportar más el seudolenguaje y la ficción de los responsables políticos, (las palabras confunden más que aclaran, para embarrar el campo), ni los eufemismos que utilizan los políticos para maquillar la realidad, cuando se hace público que las urgencias hospitalarias están desbordadas y que se han atendido más de 450 pacientes, día, en urgencias de Hospital Son Espases y en Son Llatzer, desde hace más de tres semanas. No tenemos médicos sustitutos, mejor dicho tenemos muy pocos, para las necesidades asistenciales que tendremos que afrontar. Cerramos camas en los hospitales y restringimos la actividad extraordinaria para rebajar las vergonzantes listas de espera, porque faltan enfermeras. Es la crónica de un desastre anunciado. Año tras año. Seguimos instalados en una gestión manifiestamente mejorable. ¿Cómo puede ser que de las últimas promociones de médicos de familia que formamos en nuestras islas, ni el 30% quieran ejercer en una consulta de un centro de salud?
¿Cómo puede ser que médicos de familia de años de profesión se planteen o bien salir de las islas a ejercer en su comunidad de origen o bien en cambiar su actividad cotidiana a 061, urgencias hospitalarias o cualquier otra actividad relacionada o no con la medicina? Se van a jubilar 120 médicos en los próximos años y todavía no se ha puesto en marcha el protocolo de los médicos senior, para conseguir, con unas condiciones incentivadoras, consigamos que algunos no se jubilen. Pero claro, si tuviésemos cupos de 1300 pacientes como recomiendan todas las sociedades científicas relacionadas con la medicina de familia y no de 1800/2000 como tenemos y sí Baleares no estuviera entre las 3 comunidades con peor asignación económica medico paciente. Ya ven, no les digo nada que no sepan o que no les hayamos contado. Pero no dejaremos de insistir, persistir y resistir en defensa de la sanidad pública. Seguiremos luchando por la dignificación del médico, por la calidad asistencial, contra el deterioro de la sanidad pública y partiéndonos el pecho por la relación médico paciente, el adn de nuestra profesión. Ya saben en derrota transitoria pero nunca en doma.